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¡CONMOCIÓN EN CANCÚN! CUBANO ASESINA A SU EXPAREJA A PUÑALADAS Y TRATA DE MORIR BEBIENDO ÁCIDO MURIÁTICO

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¡CONMOCIÓN EN CANCÚN! CUBANO ASESINA A SU EXPAREJA A PUÑALADAS Y TRATA DE MORIR BEBIENDO ÁCIDO MURIÁTICO

Cancún, Q. Roo.- El terror se apoderó de Cancún este domingo con la noticia de que José Antonio «N», un cubano de 50 años, fue trasladado al Centro de Reinserción Social (CERESO) tras ser formalmente acusado de feminicidio. Este hombre, en un acto que hiela la sangre, apuñaló brutalmente a su expareja hasta la muerte en la cocina de un bar y, en un intento desesperado por evadir la justicia o el remordimiento, ingirió ácido muriático. ¡Pero la muerte no lo quiso y ahora enfrentará las rejas por sus horrendos crímenes!

La Fiscalía General del Estado (FGE) de Quintana Roo confirmó hoy la aplicación de una orden de aprehensión contra el acusado por el delito de feminicidio. José Antonio «N» fue dado de alta del Hospital General la tarde del sábado, donde había permanecido internado desde el pasado martes debido a las graves lesiones internas provocadas por el corrosivo químico, informó el medio local Por Esto. Su recuperación es una ironía amarga para la justicia, ya que ahora deberá responder por sus actos.

El Veneno de la Desesperación: Un Intento Fallido de Escape

El ácido muriático, conocido también como ácido clorhídrico, es una sustancia altamente corrosiva utilizada comúnmente para limpieza industrial y doméstica. Su ingestión puede provocar quemaduras severas en la boca, garganta y estómago, además de daños internos graves, insuficiencia respiratoria e incluso la muerte, según la cantidad ingerida y la rapidez con que se reciba atención médica. En este caso, la fortuna, o quizás el destino, quiso que el agresor sobreviviera para responder por la vida que arrebató, enfrentando no solo el dolor físico sino también el peso de la ley.

La Escena del Horror: Un Bar Convertido en Matadero

El horrendo crimen ocurrió en los primeros minutos de la madrugada del martes 5 de mayo en el interior del bar «La Hija de Cuauhtémoc», ubicado en la avenida Cancún, en la Supermanzana 510, a escasos metros de la avenida Chac Mool. Lo que debía ser un lugar de esparcimiento y trabajo se convirtió en la escena de una tragedia inimaginable, teñida de sangre y desesperación.

Según las escalofriantes investigaciones, José Antonio, cegado por la ira y el rechazo, tomó un cuchillo de la cocina del establecimiento donde ambos trabajaban y apuñaló a la mujer en varias ocasiones. La víctima, también de nacionalidad cubana y de tan solo 33 años de edad, no presentaba signos vitales cuando llegaron los paramédicos del Escuadrón de Rescate y Urgencias Médicas (ERUM), confirmando la tragedia que había consumido una joven vida.

Compañeros de trabajo presenciaron la brutal agresión, pero el terror se apoderó de ellos, haciéndolos huir ante el temor de ser también atacados por el desquiciado hombre, dejando a la mujer a su suerte en un charco de sangre.

Un Amor Roto, Un Odio Mortal: El Móvil del Feminicidio

Las investigaciones revelaron que el móvil de este atroz feminicidio fue la ruptura sentimental. La víctima había dado por terminada la relación un mes antes y se negaba rotundamente a regresar con él, a pesar de su constante y asfixiante insistencia. Un rechazo que, lamentablemente, escaló hasta el más trágico de los desenlaces, demostrando una vez más cómo la negación y la posesión pueden transformarse en una furia asesina.

Tras cometer el crimen, el acusado huyó del bar a pie e ingirió el potente ácido muriático con la clara intención de quitarse la vida, aunque solo sufrió lesiones internas que lo mantuvieron al borde de la muerte, pero no lograron su cometido final de escapar de la justicia.

Elementos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana de Quintana Roo lo localizaron en las inmediaciones de la misma Región 510 gracias a los patrullajes preventivos. Al momento de su detención, José Antonio presentaba manchas visibles en la ropa y, según el comunicado oficial de la Policía de Cancún, reaccionó «profiriendo insultos y agrediendo física y verbalmente a los oficiales», mostrando la misma agresividad y desprecio por la autoridad que lo llevó a cometer el crimen.

¡ALARMA! VIOLENCIA DE GÉNERO GOLPEA A LA COMUNIDAD CUBANA EN EL EXTRANJERO

Este desgarrador caso se suma a un documentado patrón de violencia de género contra mujeres cubanas asesinadas por sus parejas en el extranjero. En 2025, los observatorios independientes OGAT (Alas Tensas) y Yo Sí Te Creo Cuba registraron 12 feminicidios de cubanas fuera de la isla, con México, lamentablemente, entre los países de mayor incidencia. Estas cifras son un grito de auxilio que no podemos ignorar.

Cancún, con su importante comunidad cubana migrante, muchos de los cuales, como era el caso de ambos implicados en este crimen, trabajan en el sector informal de bares y restaurantes, se convierte en un epicentro de esta preocupante tendencia. Una realidad que expone a muchos a situaciones de vulnerabilidad y a la brutalidad de la violencia de género.

La violencia de género es una epidemia que no conoce fronteras ni nacionalidades. En lo que va de 2026, Cuba ya acumulaba 21 feminicidios al 4 de mayo, según el Observatorio de Género de Alas Tensas, con el 83,3% de los casos cometidos por parejas o exparejas en 2025. Una cifra escalofriante que refleja la magnitud del problema tanto dentro como fuera de la isla.

Apenas días antes de este crimen, otro cubano fue vinculado a proceso en Cancún por agredir a su pareja en un camión urbano, lo que evidencia un patrón preocupante y una urgencia de atención entre migrantes cubanos en la región. Es un llamado de alerta para la sociedad y las autoridades.

José Antonio «N» quedó a disposición de un Juez de Control en el CERESO para enfrentar el proceso penal por feminicidio, delito que en México puede conllevar penas de hasta 60 años de prisión. La justicia, aunque tardía para la víctima y su familia, buscará poner fin a este capítulo de horror y enviar un mensaje contundente contra la violencia machista.