¡La Habana Estrena "Solinera"! ¿Parche Solar para un Régimen en Apagones?
En 23 y J, un Punto de Carga para Triciclos Eléctricos que Deja Interrogantes
Mientras el régimen comunista cubano persiste en una política energética que mantiene a la isla sumida en constantes y prolongados apagones, el capitalino municipio de Plaza de la Revolución se prepara para inaugurar una peculiar estación de carga solar, conocida popularmente como "solinera". Este punto, que promete energía "limpia" en medio de la oscuridad generalizada, se ubicará en la emblemática intersección de las calles 23 y J, justo frente al conocido Parque de El Quijote, en el corazón del Vedado. La noticia fue confirmada el sábado por el Canal Habana a través de su perfil oficial en Facebook, generando más preguntas que entusiasmo real ante la magnitud de la crisis.
La instalación, que se encuentra en su fase final de puesta a punto, ha sido objeto de una publicitada visita por parte de destacadas figuras del gobierno. Entre los que inspeccionaron de cerca los avances se encontraban Esteban Lazo Hernández, presidente de la Asamblea Nacional del Poder Popular; Liván Izquierdo Alonso, primer secretario del Comité Provincial del Partido en La Habana; y la gobernadora Yanet Hernández Pérez. Una comitiva de alto nivel para un proyecto que, si bien localmente útil, palidece frente a la desesperación ciudadana por una solución real a la falta de electricidad en sus hogares.
Según el reporte oficial, este ambicioso proyecto ha sido concebido para brindar un servicio esencial a una flota de al menos 30 triciclos eléctricos. Estos vehículos están dedicados específicamente a la vital tarea de la recogida de desechos sólidos en catorce circunscripciones que conforman el Consejo Popular Rampa. La iniciativa busca potenciar las labores de limpieza e higienización en esta concurrida zona del Vedado, un esfuerzo loable que, sin embargo, no logra desviar la atención de la incapacidad del régimen para abordar el problema de fondo. La inauguración de una "solinera" para 30 triciclos, mientras el país entero se apaga, parece más un intento de mostrar una imagen de "sostenibilidad" que una respuesta genuina a la calamidad energética que el propio gobierno ha propiciado y mantiene.